La esclavitud no quedó en el pasado. Aunque muchas veces permanece oculta detrás de los productos y servicios que forman parte de nuestra vida cotidiana, millones de personas continúan siendo sometidas a condiciones de explotación en distintos lugares del mundo. Guillermo Whpei reflexionó sobre esta problemática y sobre la investigación que le dio origen al documental “Detrás de la Pasión”, centrado en las condiciones que atravesaron los trabajadores migrantes que participaron en la construcción de la infraestructura del Mundial de Qatar 2022.
La esclavitud moderna sigue presente
En una entrevista brindada al medio internacional Univisión, Guillermo Whpei dijo que hay 50 millones de esclavos en el mundo. Hoy la esclavitud se ha vuelto invisible. Está detrás de nuestros consumos más básicos de ropa, de medicación, de alimento. Les retiran el pasaporte y no tienen vida propia. Les pagan cuando quieren lo que quieren, trabajan la cantidad de horas que les exigen y eso ocurre en Estados Unidos. No es un fenómeno que se dé en la India o en Vietnam, sino en el mundo entero.
Al referirse a las democracias, Whpei manifestó que siempre van a estar en deuda mientras exista un esclavo en el mundo porque la esclavitud constituye un delito de lesa humanidad.
La investigación detrás de “Detrás de la Pasión”
En el documental “Detrás de la Pasión” Guillermo cuenta la investigación realizada sobre los trabajadores migrantes que participaron de la construcción de la infraestructura del Mundial de Qatar 2022.
Esto surgió a partir de un llamado telefónico realizado en 2016 a la fundación, en el que gente de Nepal dijo que todos los días estaban llegando ataúdes desde Qatar. Ese mismo año empezó la investigación y se hizo la primera denuncia, cuando había entre 700 y 1.000 trabajadores migrantes muertos.
Esa primera denuncia se realizó en Madrid, con un informe llamado “Detrás de la Pasión”. Fue presentado al Papa Francisco, quien se comunicó con Gianni Infantino, presidente de la FIFA. No tuvieron respuesta de la FIFA, que ya estaba al tanto de la situación.
Las condiciones de trabajo y la falta de seguridad laboral en las construcciones fueron algunos de los factores que contribuyeron a la muerte de miles de trabajadores. En la infraestructura del mundial murieron 16.000 personas y, en muchos casos, sus cuerpos todavía no fueron repatriados y continúan siendo esperados por sus familias. La mala alimentación, el hacinamiento, la falta de agua y las jornadas de trabajo bajo el intenso calor, de más de 12, 14 o incluso 15 horas por día sin descanso fueron algunos de los factores que los llevaron a la muerte.
A su vez, les retenían el pasaporte y los migrantes no podían volver a su país porque se habían endeudado para poder llegar a Qatar.
Los contratos de trabajo tampoco se cumplían, a veces trabajaban tres, cuatro, incluso cinco meses sin cobrar y no podían decir nada. No podían cambiar de empleador porque para hacerlo necesitaban su autorización.
Cuando el equipo fue al hospital de nefrología de Janakpur, que está al sur de Nepal, descubrieron la cantidad de personas que estaban esperando trasplantes renales por tomar agua de mar.
Los familiares de los trabajadores fallecidos no fueron indemnizados de ninguna manera. Ni Qatar, ni la FIFA, ni las constructoras lo hicieron. Esto provocó que muchas familias quedaran aún más sumergidas en la pobreza de lo que estaban antes, porque perdieron su único sostén.
Una mirada desde la esperanza
A pesar de lo sucedido en Qatar, Whpei no perdió la esperanza en la humanidad, ya que sostiene que “somos mucho más los buenos que los malos”. En ese sentido, reflexionó sobre la importancia de la paz y el amor: “El único camino posible es la paz, el amor realmente cura y hay que fijarse en el prójimo, estar cerca del que menos tiene, es el camino correcto”. Nadie es propietario del mundo y del universo, como nos están haciendo creer en estos momentos. El único camino posible para que la humanidad salga adelante es el amor y el trabajo por la paz. No existe ninguna posibilidad de un desarrollo justo si no existe paz. Si hay esperanza, si existe el sueño posible de una humanidad unida, solamente hay que atreverse a trabajar para que ese sueño se haga realidad y tomar conciencia”.
El documental “Detrás de la Pasión” estará próximamente en los cines del mundo. El documental tendrá una duración de 80 minutos y mostrará distintas dimensiones vinculadas con la pasión por el deporte, la humanidad, la esperanza y, fundamentalmente, una mirada desde el humanismo.
