Masacres y secuestros profundizan la crisis humanitaria en República Democrática del Congo


Amnistía Internacional documentó asesinatos, secuestros y ataques contra civiles perpetrados por el grupo armado ADF en las provincias de Ituri y Kivu Septentrional.

Amnistía Internacional denunció que los actos cometidos por las ADF, un grupo armado ligado al Estado Islámico, constituyen numerosas violaciones del derecho internacional humanitario, muchas de las cuales son crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. Destacaron que los ataques se dieron en extensas zonas de la región oriental de la República Democrática del Congo (RDC), donde el grupo armado Movimiento 23 de Marzo (M23), apoyado por Ruanda, también ha perpetrado ataques a gran escala contra la población civil.

A través de un informe, Amnistía sostiene que a comienzos de 2025, las ADF se beneficiaron del desvío de tropas y de la atención internacional que estuvo puesta en los avances del M23. Sobre esto, Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional, sostuvo que la población de la región oriental de la RDC “viene sufriendo una brutalidad extrema” por parte del grupo armado ADF, responsables de asesinatos, secuestros y torturas.

Callamard también señaló que los combatientes de las ADF asaltaron comunidades y fincas, como también realizaron ataques contra centros médicos, sumado al saqueo e incendio de viviendas familiares. “La violencia de este grupo contribuye a una intensificación de la crisis humanitaria. Sus ataques han provocado más desplazamientos e interrumpido servicios básicos como el acceso a alimentos, atención médica y educación”, expresó.

Amnistía Internacional afirmó que los ataques de este grupo armado ponen en evidencia la gravedad de la crisis en la región oriental de la RDC e instó al gobierno y a la comunidad internacional a intensificar los esfuerzos para proteger a la población civil y llevar ante la justicia a los responsables. Además, sostuvo que “estos abusos constituyen crímenes de guerra que el mundo no debe seguir ignorando”, dijo Callamard.

Los ataques contra la población civil

Según las investigaciones realizadas por Amnistía Internacional en la provincia de Kivu Septentrional durante noviembre de 2025, se hicieron entrevistas a 71 personas. De ellas, 61 fueron realizadas a testigos directos y sobrevivientes de ataques, militares, policías, personal humanitario e integrantes de la ONU.

Por su parte, las Fuerzas Armadas de la República Democrática del Congo (FARDC) llevan años combatiendo contra las ADF con algún apoyo de la misión de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo (MONUSCO). Las FARDC y las Fuerzas de Defensa del Pueblo de Uganda (UPDF) comenzaron una operación militar conjunta contra las ADF en noviembre de 2021.

Por otro lado, Amnistía también documentó ocho ataques de las ADF en las provincias de Ituri y Kivu Septentrional. Según indicaron testigos, las fuerzas de seguridad, incluidas las tropas de las FARDC de bases cercanas, no siempre respondieron de manera adecuada e incluso llegaron tarde al lugar de los ataques.

Amnistía señala que si bien las ADF atacan a las fuerzas de seguridad, en los últimos años el principal objetivo de este grupo armado es atacar a la población civil. No solo para robar comida, medicinas y otros suministros, sino también como represalia por operaciones militares.

Uno de estos ataques ocurrió el 8 de septiembre de 2025, en la aldea de Ntoyo, cuando combatientes de las ADF se hicieron pasar por civiles y se mezclaron con quienes asistían a un velorio antes de atacar repentinamente a quienes estaban presentes. Asesinaron a más de 60 personas con martillos, hachas, machetes y pistolas, en medio de la ausencia de las fuerzas de seguridad durante el ataque.

Otro ataque ocurrió el 12 de julio de 2025, cuando este grupo armado asesinó a ocho personas durante un asalto en Otmaber, en el territorio de Irumu de Ituri. Una mujer dijo a Amnistía Internacional que los combatientes habían disparado contra ella, su esposo y su hijo de siete años. “Después de dispararnos, empezaron a incendiar casas. Mi hijo y yo nos arrastramos lentamente hasta una casa que no estaba quemada y pasamos la noche allí. El ejército no vino ni siquiera por la mañana. Todo el mundo tuvo que valerse por sí mismo”, expresó la mujer.

Las ADF también han atacado en varias ocasiones centros de salud y saqueado suministros médicos. En noviembre de 2025, las ADF atacaron un centro de salud del pueblo de Cayambe, donde asesinaron al menos a 17 civiles.

Sobre esto, Agnès Callamard advirtió que los sobrevivientes reclamaron el restablecimiento urgente de la paz y la seguridad en la región oriental de la RDC para poder reconstruir sus vidas.

Amnistía instó al gobierno congoleño a tomar medidas contundentes para garantizar la protección de la población civil. A su vez, llamó a la comunidad internacional a respaldar con firmeza al Estado congoleño para mejorar las iniciativas destinadas a proteger a la población civil, garantizar la justicia y proporcionar apoyo a largo plazo y sostenible a víctimas y sobrevivientes.

Guillermo Whpei