
El informe anual denuncia ataques de potencias y corporaciones al multilateralismo y al derecho internacional, y llama a los Estados a resistir el avance de un nuevo escenario global.
Amnistía Internacional publicó un nuevo informe en tono de denuncia, donde afirma que el mundo está al borde de una peligrosa nueva era impulsada por los ataques de poderosos Estados, corporaciones y movimientos antiderechos contra el multilateralismo, el derecho internacional y los derechos humanos.
Sobre esto, la secretaria general de Amnistía Internacional, Agnès Callamard, explica que “la diferencia fundamental de este momento es que ya no estamos hablando de una erosión en los márgenes del sistema. Se trata de un ataque directo a los cimientos de los derechos humanos y el orden internacional basado en normas, perpetrado por los actores más poderosos con el objetivo de conseguir control, impunidad y beneficios”.
Según lo detallado por Amnistía, el conflicto en Medio Oriente es el resultado de una deriva hacia la ilegalidad porque, tras de los primeros ataques ilegales de Estados Unidos e Israel que violaban la Carta de la ONU y desencadenaron una respuesta de Irán, el conflicto escaló rápidamente en una guerra abierta contra la población y la infraestructura civil, que afectó directamente a toda la región.
Como si fuera poco, destaca Amnistía, el conflicto se extiende al resto del mundo e impacta en la vida de millones de personas. “Es lo que pasa cuando las normas, el marco jurídico y las instituciones que con tanto esfuerzo se construyeron para salvaguardar la humanidad se eliminan con el objetivo de dominar”, sostiene Callamard.
Ataques contra el derecho internacional
El informe La situación de los derechos humanos en el mundo relata crímenes de derecho internacional y ataques crecientes al sistema de justicia internacional que dañan los cimientos que sustentan los derechos humanos a nivel mundial.
El documento señala el caso de Israel, país que ha continuado con el genocidio contra la población de la Franja de Gaza a pesar del alto el fuego acordado en octubre de 2025. Dicho Estado sostiene un sistema de apartheid contra la población palestina mientras acelera la expansión de su territorio en asentamientos ilegales en la Cisjordania ocupada, incluida Jerusalén Oriental, y avanza hacia la anexión.
Amnistía Internacional afirma que las autoridades israelíes han permitido y fomentado que cada vez más que los colonos ataquen y aterroricen a la población palestina, y “autoridades destacadas han alabado y glorificado la violencia contra la población palestina, incluidas las detenciones arbitrarias y la tortura de personas detenidas”, añaden.
Por otro lado, el texto también menciona a Estados Unidos y denuncia que perpetró más de 150 ejecuciones extrajudiciales bombardeando embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, y llevó a cabo un acto de agresión contra Venezuela en enero de 2026. A su vez, menciona que Rusia intensificó sus ataques aéreos contra infraestructuras civiles fundamentales en Ucrania, mientras que el ejército de Myanmar usó parapentes motorizados para lanzar munición explosiva sobre poblaciones civiles en ataques que provocaron decenas de víctimas fatales, entre las que se contabilizaron niños y niñas.
Desde Amnistía también indican que el gobierno de Trump impuso sanciones contra el personal de la CPI, organizaciones que colaboran con ella y la relatora especial de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado. A la vez, tribunales rusos emitieron órdenes de detención contra altos cargos del organismo, mientras que varios Estados se retiraron o anunciaron su intención de abandonar el Estatuto de Roma y tratados que prohíben las bombas de racimo y las minas terrestres antipersonal.
Callamard declaró que muchos dirigentes mundiales se han mostrado sumamente sumisos ante los ataques contra el derecho internacional y el sistema multilateral. “No hay excusa para su silencio y su inacción. Es una actitud moralmente reprobable que no traerá más que el repliegue, la derrota y la eliminación de décadas de avances en materia de derechos humanos que tanto costaron conseguir”, añadió.
La secretaria general de Amnistía sostiene que apaciguar a los agresores es echar leña a un fuego que acabará “quemándonos a todos” y que esto significa que también afectará el futuro de las generaciones venideras.
La organización advierte que los depredadores políticos y económicos, junto con quienes los respaldan, están empujando el fin del sistema multilateral no por su ineficacia, sino porque no responde a sus intereses de hegemonía y control. En esa línea, sostiene que la respuesta no es descartarlo, sino reconocer sus fallas, poner fin a su aplicación selectiva y avanzar en su transformación para que pueda defender a todas las personas por igual.
Amnistía Internacional llama a todos los organismos internacionales y a la sociedad civil a rechazar la política del apaciguamiento y a resistir de manera colectiva a estos ataques para impedir que este nuevo orden se imponga en todo el mundo.
