Crisis entre Israel y España en un escenario de ruptura con Naciones Unidas


La medida refleja el deterioro de los vínculos diplomáticos y se produce en paralelo a las críticas de España por los ataques en Gaza y Líbano.

Las hostilidades entre ambos países se iniciaron cuando el presidente español, Pedro Sánchez, condenó el pasado 10 de abril la ola de ataques israelíes contra el Líbano y acusó al primer ministro, Benjamin Netanyahu, de violar el derecho internacional.

Luego de eso, Netanyahu respondió al gobierno de España y lo acusó de difamar a los soldados israelíes y llevar a cabo una guerra diplomática contra su país. Al mismo tiempo, anunció la expulsión de los representantes españoles del centro de coordinación en Kiryat Gat, una plataforma de coordinación civil-militar que supervisa ayuda y logística hacia Gaza.

El primer ministro israelí, a través de un video publicado en sus redes sociales, dijo que «Israel no permanecerá en silencio ante quienes nos atacan. España ha difamado a nuestros héroes, los soldados del ejército más íntegro del mundo» y agregó que quienes atacan al Estado de Israel en lugar de a regímenes terroristas no serán sus aliados en relación con el futuro de la región de Medio Oriente”.

Este “apagón” de las vías diplomáticas y la desconfianza deja a Israel y España en una situación compleja. Por un lado, el gobierno de Pedro Sánchez  busca mantener una posición de principios basada en el Derecho Internacional, en línea con posicionamiento que la ONU. Por su parte, Benjamín Netanyahu, ha tratado a quienes se oponen a lo que está haciendo en Gaza o Líbano desde una perspectiva de derechos humanos como “enemigos de Israel”.

Esto se profundizó luego de que España hiciera un reconocimiento del Estado de Palestina y criticó la operación militar en Gaza, un hecho que algunas organizaciones de derechos humanos califican como genocidio. De este modo, se siguen sumando así, voces internacionales a las que Israel cierra la puerta por no coincidir con su estrategia militar en este contexto.

Israel y la ONU

España no es la excepción, ya que la ONU e Israel también vienen teniendo momentos de tensión en la relación diplomática. En octubre de 2023, durante un Consejo de Seguridad, António Guterres sostuvo que los ataques de Hamás “no ocurrieron en el vacío”, haciendo referencia a la ocupación israelí en Palestina de 56 años.

Como respuesta a esto, quien era embajador ante la ONU en ese momento, Gilad Erdan, dijo que Antonio Guterres había traspasado una «línea roja” y había «justificado las atrocidades de Hamás”, por lo que demandó la inmediata renuncia del Secretario General del organismo.

Las relaciones entre la ONU e Israel son tensas desde hace mucho tiempo, y es que  ninguna otra región del mundo ha sido objeto de tantas resoluciones de la ONU como la de Israel y Palestina. Además, en la Asamblea General de la ONU coexisten dos posiciones, una mayoritaria que pone la cuestión de los palestinos en agenda y crítica a Israel y otra, impulsada por Estados Unidos y Gran Bretaña (con poder de veto en el consejo de seguridad), que lo apoyan.

En septiembre del año pasado, la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado afirmó que Israel ha cometido genocidio contra los palestinos en la Franja de Gaza y llamó a Israel y a todos los Estados a cumplir con sus obligaciones jurídicas en virtud del derecho internacional para poner fin al genocidio y castigar a los responsables.


Como respuesta a eso y en línea con Estados Unidos, en enero de 2026, Israel anunció la ruptura “inmediata” de relaciones con siete agencias de la ONU y entidades ligadas a ellas, entre las que se encuentran ONU Mujeres y la Alianza de Civilizaciones. 

Entre las agencias mencionadas, Israel tampoco tendrá relación con la Oficina del Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para los Niños y los Conflictos Armados, lo que algunos organismos califican como un acto de represalia por haber incluido a Israel en 2024 en la lista de países que violan de manera muy grave los derechos de los niños en los conflictos armados.

El ministro israelí de Exteriores, Gideon Saar, afirmó que tras examinar y debatir la retirada de Estados Unidos, decidió que Israel cortará inmediatamente todo contacto con dichas agencias de la ONU y organizaciones internacionales.

Hace algunas semanas que el conflicto en Medio Oriente sigue escalando y si bien no mencionó actores específicos durante una conferencia en Nueva York la semana pasada, el Secretario General de la ONU, António Guterres, advirtió sobre el progresivo abandono del derecho internacional en Oriente Medio y añadió que «La justicia está destinada a ser ciega, pero hoy demasiados están eligiendo hacer la vista gorda ante la justicia misma».

Tanto España como la ONU ven con preocupación que las normas que rigen el uso de la fuerza y la conducta de las hostilidades son ignoradas, los civiles sufren daños intolerables, las obligaciones humanitarias se desatienden y hasta se violan las protecciones de las Naciones Unidas y su personal. «La ilegalidad genera caos. La ilegalidad alimenta el sufrimiento. La ilegalidad conduce a la destrucción», expresó Guterres.

Guillermo Whpei