
Mientras continúan las hostilidades, organismos internacionales alertaron sobre el impacto en civiles, desplazamientos masivos y posibles crímenes de guerra. Autoridades europeas llamaron a un freno.
Luego de las hostilidades del primer fin de semana de marzo en Oriente Medio, Ravina Shamdasani, portavoz de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU advirtió el impacto que los ataques provocan en la población civil de la región.
Durante su conferencia, Shamdasani habló de la embestida a una escuela primaria de niñas en la ciudad iraní de Minab, que dejó alrededor de 180 víctimas fatales. En referencia a esto, la representante de Naciones Unidas expresó que «si hay una imagen que captura la esencia de la destrucción, la desesperación y la crueldad sin sentido de este conflicto, son esas imágenes».
Por su parte, el jefe de derechos humanos de la ONU, Volker Türk, exigió una “investigación rápida, imparcial y exhaustiva de las circunstancias” sobre el ataque a la institución educativa.
En esa línea, Shamdasani sostuvo que la responsabilidad de investigarlo corresponde a las fuerzas que llevaron adelante el ataque y pidió que hagan públicos los hallazgos y garanticen la rendición de cuentas y reparación para las víctimas.
Por otro lado, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, afirmó que el martirio de docenas de estudiantes inocentes luego del “cobarde” ataque de agresores estadounidenses y sionistas contra centros civiles “duele en los corazones de todo el pueblo iraní”.
La respuesta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue que ordenó el ataque porque estaba convencido de que Irán atacaría primero y agregó que “nadie lo forzó” a tomar esa decisión.
Desde las Naciones Unidas instaron a todas las partes a respetar el derecho de la guerra y alentar la protección de los civiles y los bienes de carácter civil.
Otras consecuencias de la guerra
Además de las víctimas civiles, se destacan otras consecuencias de la guerra. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) aseguró que existen daños en los edificios de entrada de la planta subterránea de enriquecimiento de combustible de Natanz, en Irán, aunque destacaron que no hay, por ahora, consecuencias radiológicas ni impacto adicional en la propia planta.
Al mismo tiempo, los Guardianes de la Revolución, la fuerza militar del régimen iraní, aseguraron que el estrecho de Ormuz se encuentra bajo control total de la marina de Irán.

Este estrecho es considerado uno de los puntos centrales de la infraestructura energética mundial. Conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y por él transita alrededor de un 20% del petróleo y del gas natural licuado que se comercializa en todo el mundo.
En medio del conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos, actualmente el control de esta vía marítima es uno de los puntos centrales que siguen los mercados financieros, por tratarse de un espacio clave para el suministro global de energía.
Llamados europeos a la desescalada
Desde la Alta Representante de la Unión Europea (UE) pidieron a las autoridades iraníes máxima moderación, la protección de los civiles y el pleno respeto del Derecho internacional, incluidos los principios de la Carta de las Naciones Unidas, y del Derecho internacional humanitario.
Las autoridades europeas manifestaron que Oriente Medio tiene mucho que perder si esta guerra se extiende en el tiempo. Por otro lado, expresaron que los ataques y la violación de la soberanía a varios países de la región por parte de Irán no tienen justificación. La República Islámica debe “abstenerse de llevar a cabo ataques militares indiscriminados”, dijeron desde la UE y reiteraron su compromiso con la estabilidad regional y la protección de la población civil.
Uno de los mandatarios que se expresó fue el presidente francés, Emmanuel Macron, quien se mostró desacuerdo con el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán por estar «fuera del derecho internacional».
A su vez, expresó que no exime a las autoridades iraníes de su responsabilidad en este conflicto. Añadió que Teherán «tiene la responsabilidad primera» de esta situación por su «peligroso» programa nuclear y el apoyo a milicias de Oriente Medio.
El líder francés insistió en «las graves consecuencias» que la escalada del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel puede tener a nivel internacional y agregó que la paz sólo se puede alcanzar a través de la vía diplomática.
Sobre esto, las autoridades de la UE manifestaron que los acontecimientos en Irán no deben dar lugar a un aumento de la tensión que pueda generar una amenaza para Oriente Medio, Europa y otras regiones, con consecuencias impredecibles, también en el ámbito económico. A su vez, señalaron que debe evitarse cualquier interrupción del estrecho de Ormuz, una vía navegable esencial para el mundo.
Europa tampoco le quitó responsabilidad al régimen iraní y expresó su solidaridad con el pueblo de la República Islámica. Destacaron que acompañarán sus deseos y esperanzas de un futuro donde se respeten plenamente los derechos humanos y sus libertades fundamentales.
