El giro político en Hungría reabre el debate sobre la democracia en Europa


La salida de Orbán del poder ocurre luego de años de tensiones con la Unión Europea por el deterioro institucional.

En las elecciones del 12 de abril, el primer ministro Viktor Orbán perdió las elecciones luego de 16 años en el cargo y se abrió una nueva etapa para el país. La victoria fue para un antiguo miembro del partido de Orbán, Péter Magyar, quien centró su campaña en la lucha contra la corrupción y la crisis económica.

El partido Tisza de Magyar obtuvo el 40,1% de los votos, contó con gran apoyo de la población húngara, la nueva administración buscará acercarse a las posiciones de la Unión Europea (UE) y la OTAN, distanciándose del acercamiento a Rusia de estos últimos años.

Se espera que la victoria de Magyar genere reformas institucionales y la restauración de la democracia y los derechos humanos, en contraste con lo ocurrido durante la gestión de Orbán.


El modelo de Orbán estuvo caracterizado por el control de los medios, la erosión de la independencia judicial y la concentración del poder. Para varios actores de la UE el resultado de las últimas elecciones representa un debilitamiento del mensaje de la ultraderecha y un paso para mejorar relaciones entre el bloque europeo y Hungría. 

Uno de los elementos que puede servir para leer la derrota de Orbán es el aumento de las movilizaciones. Según un informe de la ONU anterior a los comicios del 12 de abril, en los últimos años había aumentado las protestas antigobierno en el país, lo que sugería una creciente tensión y la posibilidad de que las elecciones fueran decisivas.

Durante la gestión de Orbán, las organizaciones de derechos humanos siguieron muy de cerca sus movimientos, sobre todo luego de la última movilización LGBTIQ+ en Budapest en junio de 2025, cuando miles de personas salieron a la calle desafiando la prohibición impuesta por el gobierno. La Oficina de la ONU para los Derechos Humanos reclamó a las autoridades húngaras que retiraran todos los cargos presentados contra los responsables de la organización de ese desfile. 

En un comunicado, esta oficina de la ONU pidió a las autoridades la retirada de los cargos y revertir todas las legislaciones que restringen las libertades de expresión y asamblea pacífica, que están basadas en cuestiones discriminatorias, incluida la orientación sexual y la identidad de género”.

Según estimaciones, el 28 de junio de 2025, entre 35.000 y 40.000 personas marcharon por las calles de la capital húngara para defender los derechos del colectivo LGBTIQ+ a pesar de la prohibición del Ejecutivo, amparado en las leyes anti-LGBTIQ+ de “protección de menores”.


La democracia en Hungría

Un informe sobre la democracia 2026 del Instituto V-Dem con sede en la Universidad de Gotemburgo identificó a Hungría como uno de los casos más emblemáticos y graves de retroceso democrático a nivel global.

En el documento, se detalla la clasificación del régimen de Orbán como una autocracia electoral desde 2018, aunque el proceso empezó desde 2009, a pesar de que antes se había caracterizado como democracia liberal. Según el instituto V-Dem, el proceso de autocrarización está estrechamente vinculado a la llegada al poder de Viktor Orbán y su partido Fidesz en 2010.

El deterioro de las instituciones democráticas en Hungría se manifestó a través de la eliminación gradual de los controles sobre el poder ejecutivo, junto con interferencias en la calidad y transparencia de los procesos electorales. El informe indica que se han registrado ataques a la autonomía de los órganos de gestión electoral y una erosión de la integridad de los comicios.

A su vez, el documento señala que el gobierno de Orbán impuso restricciones severas a la libertad de prensa, lo que resultó en la pérdida de perspectivas críticas en los medios de comunicación y en la desaparición de la supervisión periodística sobre las acciones del gobierno. 

Así como la ONU, el informe del instituto V-Dem, sostiene que las protestas antigubernamentales aumentaron durante el último tiempo a pesar del escenario de consolidación autocrática. Esto dio pie a que la oposición se organizara activamente en las últimas elecciones en Hungría y podría estar intrínsecamente relacionado a los resultados en contra de Orbán.

Por otro lado, el informe señala a Hungría y su tendencia de autocratización como un llamado de atención sobre lo que este proceso produce en el país y cómo ha afectado a varios miembros de la UE y la región de Europa Oriental, donde el control del ejecutivo se ha fortalecido a expensas de las libertades civiles y el pluralismo político. 


El documento del Instituto V-Dem hace un llamado no sólo a Europa sino también al mundo entero, ya que destaca que el 74% de la población mundial vive actualmente bajo regímenes autocráticos, lo que implica una expansión de la ola de autocratización. Detalla, a su vez, que las tácticas más comunes para desmantelar la democracia incluyen la censura mediática, el hostigamiento a la sociedad civil y el uso de la tortura, y resalta que las libertades de expresión y asociación son los pilares más afectados por este retroceso democrático global.

Guillermo Whpei