
El organismo señaló que las sanciones prolongadas y las recientes restricciones al suministro de petróleo profundizan la crisis y debilitan la capacidad del Estado para garantizar derechos básicos.
En un comunicado publicado el 19 de febrero, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) expresó preocupación por la crisis social y económica de Cuba y su impacto en los derechos fundamentales de sus habitantes.
En esa línea, la portavoz Marta Hurtado advirtió que la escasez de combustible “está poniendo en riesgo servicios esenciales en todo el país” y que los hospitales enfrentan severas limitaciones operativas.
Hurtado explicó que las unidades de cuidados intensivos y los servicios de urgencias se encuentran comprometidos, así como la producción y conservación de vacunas y medicamentos que requieren refrigeración constante.
Si bien la situación actual de la isla corresponde a varios factores sostenidos en el tiempo, entre ellos el embargo financiero y comercial que lleva más de 60 años, los fenómenos meteorológicos recurrentes y la presión de Estados Unidos que restringe la llegada de buques petroleros. Estos elementos afectan de manera directa a sectores clave como la salud, la alimentación y el suministro de agua.
El acceso al agua también se dificulta por los apagones, ya que más del 80% de las bombas dependen de la electricidad. El suministro de agua potable se ve restringido, lo que afecta las condiciones adecuadas de saneamiento e higiene. A su vez, la dependencia de combustibles importados agrava la vida cotidiana de la población.
En esa línea, la escasez de combustible altera también la distribución de alimentos de la canasta básica regulada. Las poblaciones más vulnerables dependen de programas sociales como la alimentación escolar, los centros de atención de salud y las residencias para personas mayores, que son los que más están sufriendo desabastecimiento.
Desde ACNUDH recordaron que el acceso a bienes y servicios esenciales, como lo son los alimentos, el agua, los medicamentos, el combustible y la electricidad, es fundamental para garantizar el derecho a la vida y otros derechos humanos básicos de los cubanos y las cubanas.
Desde la ONU alertaron que las sanciones a largo plazo generan dificultades económicas que debilitan la capacidad del Estado para cumplir con sus obligaciones de administración, protección y asistencia, generando así mayores tensiones sociales. El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk dijo que los objetivos políticos no pueden justificar acciones que vulneren los derechos humanos de la población cubana.
¿Qué está pasando en Cuba?
Unas semanas después del bombardeo a Venezuela el 3 de enero de 2026, Estados Unidos apuntó contra Cuba, amenazado con imponer aranceles a cualquier país que suministre petróleo a la isla. Esto aumentó la presión sobre la isla y su población, que lleva décadas de embargo económico y comercial y que luego de la captura de Nicolás Maduro, perdió un aliado muy importante.
Es que hasta enero del 2026 Venezuela fue el principal proveedor de petróleo de Cuba. Al quedarse sin petróleo venezolano, La Habana se encuentra aún más presionada y en uno de los peores momentos de su historia.
Estados Unidos, además, viene aumentando la presión sobre Cuba en las últimas semanas, incluyendo una orden ejecutiva en la que amenazaba con imponer aranceles adicionales a los países que vendieran petróleo a la isla, incluido México.
Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, envió paquetes de ayuda humanitaria a Cuba, ofreciéndose a mediar en las conversaciones con Estados Unidos y declaró que “no se puede ahorcar a un pueblo así, de esa manera”.
Además de la presión a los países proveedores de petróleo a Cuba, Estados Unidos también reforzó su presencia militar estadounidense en el Caribe y vigila las aguas que rodean a la isla. Esta presencia se considera la más significativa en décadas.
Por otro lado, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, sostuvo que está abierto a negociar con Washington, mientras encuentra formas de eludir el embargo contra su país. “Tenemos que hacer un trabajo muy fuerte, muy creativo, muy inteligente para sortear todos esos obstáculos” expresó el líder cubano.
A su vez, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, afirmó que en las últimas semanas, decenas de cubanos que residen en Estados Unidos hacen filas en empresas de encomiendas para enviar cajas y bolsas de alimentos, medicinas e insumos básicos a sus familiares que viven en la isla y que se están viendo afectados por la grave situación. A través de redes sociales, el canciller cubano manifestó que estas expresiones demuestran que, “incluso con diferencias políticas cuando las hay, se ponen del lado de la Patria en la hora de peligro”.
A pesar del llamado de los organismos internacionales, el embargo estadounidense sobre Cuba continúa, y complica profundamente la vida de sus habitantes desde hace varias décadas. Actualmente, las limitaciones de abastecimiento profundizan las dificultades económicas y sociales que atraviesa el país.
