Sáhara Occidental vuelve al centro del debate en la ONU por el derecho a la autodeterminación



El respaldo a una propuesta de autonomía impulsada por Marruecos genera críticas por su impacto en el proceso de descolonización. La disputa continúa sin una solución definitiva.

La organización Human Rights Watch criticó el marco de negociación, impulsado por la ONU, entre Marruecos y el Frente Polisario, ya que no garantiza el fin a uno de los conflictos más longevos a nivel mundial. El marco de disputa está entre la “conveniencia política” y derecho a la libre determinación de los pueblos del territorio, esto último enmarcado en el derecho internacional, afirman desde HRW.

Por otro lado, la organización internacional señala que un acuerdo entre ambas partes también debería garantizar a los saharauis el derecho a reparaciones por los daños sufridos desde que Marruecos tomó el control de la mayor parte del territorio, entre los que mencionan el retorno de los desplazados y sus descendientes. 


Hace 35 años que el Consejo de Seguridad de la ONU acordó un referéndum para resolver la situación en el Sáhara Occidental. En esa línea, Hanan Salah, directora asociada para Oriente Medio y el Norte de África de Human Rights Watch señaló que “para cumplir esos derechos, el Consejo de Seguridad y todos los países deben garantizar el derecho del pueblo saharaui a determinar libremente su estatus político”. 

La resolución del Consejo de Seguridad de la ONU

La decisión de las Naciones Unidas más cercana en el tiempo para resolver este conflicto fue la resolución de octubre del 2025, donde propuso lograr una solución justa, duradera y mutuamente aceptable para ambos actores de la disputa, en consistencia con la Carta de las Naciones Unidas. Dicho documento, afirma “el derecho del pueblo del Sáhara Occidental a la autodeterminación» y reconoce “que una autonomía genuina podría representar el resultado más factible.” 

Desde Human Rights Watch advirtieron que esta resolución respalda la anterior de Marruecos de 2007 propuesta de autonomía, que no incluye la independencia como opción ni tampoco prevé el derecho a reparaciones ni define al pueblo del Sáhara Occidental que posee el derecho a la autodeterminación. Además, no adopta ninguna posición sobre la cuestión de la independencia del Sáhara Occidental, dicen desde la organización. 


Desde 1975, Marruecos ocupa la mayor parte del Sáhara Occidental, después de que España pusiera fin a su administración colonial en esta parte del continente africano. A partir de entonces, existe un conflicto armado entre Marruecos y el Frente Polisario, un movimiento independentista que representa a los saharauis. 


En 1991, las Naciones Unidas negociaron un alto el fuego entre Marruecos y el Frente Polisario y establecieron la Misión de la ONU para el Referéndum del Sahara Occidental para supervisar el fin del conflicto armado y organizar un referéndum para que los saharauis elijan entre la independencia o integración con Marruecos. 


Sin embargo, el referéndum nunca se materializó. Marruecos afirmó que establecer un censo electoral era impracticable y rechazó la independencia como opción, mientras que el Frente Polisario insistió en una opción por la independencia, como consecuencia se reanudó el conflicto armado entre el Polisario y Marruecos desde el año 2020. 

Desde Amnistía Internacional destacan que el Derecho Internacional Humanitario (DIH) se aplica en el Sáhara Occidental debido al conflicto armado y la ocupación, lo que obliga a Marruecos, como potencia ocupante, a garantizar los derechos de la población bajo los lineamientos internacionales de los derechos humanos. Lo que significa proteger a los civiles y no alterar el territorio.

El trabajo de la ONU por la descolonización

La ONU tiene un tratamiento específico para aquellos territorios que están bajo el yugo colonial, lo que caracteriza como “poblaciones que no son completamente autónomas”.

Si bien la descolonización transformó el mundo en el siglo XX, no borró las relaciones de poder económico ni las desigualdades que crearon. En esta línea, el Secretario General de la ONU, António Guterres, sostuvo que «la descolonización ha sido un objetivo de las Naciones Unidas desde sus primeros días».

Guterres afirmó que la Organización se concibió como un espacio donde todas las naciones puedan reunirse como iguales y no como gobernantes y gobernadas. Desde 1945 más de 100 Estados consiguieron su independencia. Desde la ONU sostienen que esto representa un gran avance y que hoy más personas disfrutan el mundo desde “el derecho y la dignidad de la autodeterminación». 


Sin embargo, en esa lista aún está el Sáhara Occidental desde 1963 y su estatus no ha cambiado a pesar del reconocimiento de varios países y es uno de los últimos territorios reconocidos por las Naciones Unidas y el único en África por un incompleto proceso de descolonización.

Según la Carta de las Naciones Unidas los territorios no autónomos son reconocidos como aquellos “cuyo pueblo aún no ha alcanzado un pleno autogobierno”. Aun así, la Unión Africana reconoce la República Árabe Saharaui Democrática como Estado miembro y trata al territorio como una cuestión de descolonización que requiere la expresión libre y genuina de la voluntad del pueblo saharaui.

Guillermo Whpei